Funcionamiento en isla y protección antiisla
El funcionamiento en isla es la situación peligrosa en la que un inversor conectado a red sigue energizando un tramo de la red después de que el suministro de la distribuidora haya fallado. La protección antiisla es la función obligatoria que lo detecta y desconecta el inversor en una fracción de segundo.
El riesgo es concreto: una brigada de mantenimiento da por hecho que el circuito está sin tensión, y un inversor que siga alimentándolo puede causar un accidente, además del daño en equipos por una reconexión fuera de fase. La detección combina la vigilancia pasiva de los límites de tensión y frecuencia con un método activo que perturba suavemente la salida y observa si la red responde. La consecuencia práctica que más sorprende a los usuarios es que una instalación de red convencional deja de producir durante un apagón aunque haga sol. Para tener respaldo hace falta un inversor híbrido o aislado con una conmutación que separe primero la vivienda.